Las tres R
Las tres R hacen
referencia a los desechos que no tienen por qué ir a parar a un relleno
sanitario. Es posible minimizar nuestros desechos y su impacto ambiental a
través de las 3 R: Reducir, Reutilizar y Reciclar.
1 Reducir
Ser conscientes de lo
que consumimos y de los desechos que generamos es el primer paso para el
proceso del reciclaje. Sin embargo, la responsabilidad en la prevención de
desechos también recae en los fabricantes. Una práctica conocida como
“Reducción en origen” busca “diseñar y elaborar productos y empaques que
reduzcan su tamaño y toxicidad, y que se utilicen materiales reciclables o
biodegradables” (Manuel, 2011).
2 Reutilizar
Darle toda la utilidad
posible a un objeto antes de destruirlo o deshacerse de él es el propósito de
la reutilización. Por ejemplo, existen fábricas que remodelan equipos que ya
fueron utilizados y los vuelven a poner a la venta. Además, se puede
participar en campañas de donación de
ropa o juguetes, y, a la hora de realizar una compra o conseguir ciertos
objetos, preferir empaques y productos que se pueden usar muchas veces antes de
desecharlos.
3 Reciclar
“Es el proceso
mediante el cual se aprovechan y se
transforman los residuos potencialmente recuperables, y se devuelve a
los materiales su capacidad de ser reincorporados como materia prima o como
insumo para la fabricación de nuevos productos” (Val, 1997).
Fuentes:
Val, A. d.
(1997). El libro del reciclaje. Barcelona: RBA Libros.
Manuel, V.
(2011). Los caminos del reciclaje. Barcelona: N.E. Ed EDiciones.
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